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Tiranía en la era digital: Dictadura en las redes sociales

La sociedad libre, abierta como la llamó un filosofo del siglo XX, refiriéndose a la sociedad capitalista actual, siempre ha sido manejada y manipulada en un altísimo grado por los pequeños grupos de poder reales, fácticos, sobre todo después del gran crecimiento de la prensa escrita hacia finales del siglo XIX en EEUU y complementado luego con la radio, la televisión y las grandes conglomerados editoriales. Todos los cuales, aprendieron a cartelizarse e imponer matrices a nivel mundial con gran rapidez y eficiencia. Lo más increíble del caso, es que a esto lo llamaron libertad de prensa y lograron convencer al “público” de que lo que en ellos aparecía era siempre la verdad y por lo tanto no podía ser cuestionado. En la actualidad esto se ha profundizado, sumando a todo lo anterior las, relativamente nuevas, redes sociales y los algoritmos que han creado para utilizarlos como mecanismo de control de las sociedades.

Las empresas dueñas de las “redes sociales” venían aprovechándose de la información de los usuarios como “data” y vendiéndola para ser usada en campañas políticas y de mercadeo, diferenciando preferencias y tendencias entre los usuarios y con ello permitiendo abordarlos e inducirlos en sus decisiones políticas, de consumo, etc, de forma mas eficiente y discreta.

Ahora las casas matrices de las redes sociales, tales como Meta, Twitter o Google, están expandiendo cada día más su influencia en el manejo de la información, generándola y distribuyéndola, conformando redes con medios de comunicación, según ellos, independientes, para manipular directamente la opinión pública. Solo Facebook, ahora Meta, ha invertido 600 millones de dólares en los últimos 3 años para “apoyar” a las industria de las noticias en el mundo y espera invertir 1.000 millones más en los próximos 3 años. Google también tiene entre sus planes convertirse en una de las principales fuentes de información noticiosa y está invirtiendo en la distribución de noticias y en los vehículos periodísticos, camino que viene transitando Twitter desde hace varios años, al imprimir un tono más informativo a buena parte del contenido generado. Pretenden convertir sus plataformas en las mayores distribuidoras de noticias a nivel mundial, claro está de “sus noticias”, lo que implica que si creíamos que la comunicación de masas estaba cartelizada, en un futuro muy próximo, pretenden monopolizar la “información” a nivel mundial e instaurar una completa tiranía comunicacional.

En Argentina, Facebook está adelantando un plan de formación de periodistas jóvenes independientes y cooptación de portales digitales hiperlocales, locales y regionales. Han creado una estructura, SembraMedia, que “ayuda”/financia a periodistas y medios digitales en América Latina y ha creado alianzas con varias asociaciones, entre ellas, la Adira (Asociación de Diarios del Interior) y empresas como el diario La Nación.

Por otro lado, todas estas corporaciones tienen sus aparatos de justicia digital, que imponen en los convenios de uso, con los cuales investigan, juzgan y sentencian de manera unilateral, pudiendo aplicar censura sobre los contenidos, así como cerrar cuentas y eliminar información sin previo aviso. Este ha sido el caso en la República de Nicaragua, en la cual, en los días previos a la elección presidencial del 7 de noviembre, fueron suspendidas cientos de cuentas en Facebook e Instagram, de compañeros y lideres sandinistas, acusandolos de ser troles.

La realidad es que, los pueblos del mundo nunca habían estado tan manipulados como hoy en día. Cuando muchos ciudadanos se llenan la boca con palabras como justicia, democracia, libertad es cuando más oprimidos y manipulados están, con caricias digitales insospechadas son cada vez más dirigidos. Pero no todo está perdido, podemos y debemos usar las armas con las que pretenden manipularnos y ponerlas al servicio de los pueblos del mundo, generando conciencia, informando verdades históricas e historias reales de nuestras experiencias, nuestros problemas, propuestas y necesidades. Debemos aprender a identificar falsedades y medias verdades, debemos saber cuando cortar las cadenas de replicación de dichos mensajes así como las cadenas de opresión que pretenden ser. Gran trabajo el que tenemos por delante.

 

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Fuente:  via resumenlatinoamericano.org

Un equipo de periodistas independientes

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