DV entrevistas, Musica

Arol Garcia: ‘Toco el órgano. Y todos los instrumentos de teclado, el violín, la guitarra, el ukelele y un poco la batería’

Josep Marín / @josepv_m
Arol Garcia Rodríguez es un joven músico. También estudia Ingeniería Matemática en Ciencia de Datos, pero hoy hablamos de música.

Lo conocí al final de un acto de presentación de un disco, en el que participaba haciendo una alocución. Me había sorprendido por su conocimiento y análisis de la técnica del órgano. Y le pedí hablar para esta entrevista. Él había estado, este abril, en la grabación en el Monasterio de Ripoll del cuarto volumen, que se presentaba, de la serie de álbumes ‘Órganos Notables de Cataluña’, en esta ocasión dedicado al órgano de Ripoll, con música sobre todo barroca pero también alguna pieza contemporánea, en Ediciones Albert Moraleda, del organista y musicólogo Modesto Moreno i Morera.

Foto: Corisa Media Grup
Que un joven de 17 años sea bueno en la interpretación del órgano, no es habitual. No quiero decir tener buenos maestros, que esto ocurre, sino dedicarte a la música para este instrumento. ¿Cómo fue?

De muy pequeño empecé con la música, con 3 años. Y antes de empezar en el estudio hice solfeo. Y fue después, en la Escolanía de la Abadía de Montserrat, donde estuve, al escuchar cada día el órgano, lo descubrí i me generó interés. Lo que pasa es que nunca toqué ese órgano. Lo que hice, cuando salí de Montserrat, fue ir al Conservatorio de Música de Vic, y pedí tocar el órgano. Y a partir de aquí, y de la gran motivación que me dio el maestro Modesto Moreno, son cosas que me hicieron querer tocar el órgano y seguir, hasta hoy.


¿Dónde estudiaste, y donde estudias, ahora?
Empecé solfeo, y de pequeño en la Escuela de música de Torelló, luego con 8 años entré en la Escolanía de Montserrat, donde estuve 4 años, y estuvimos en Pekín, New York… y una vez terminé mi etapa allí, fui al Conservatorio. (¿Y todavía estás ahí?) Ya terminé, y ahora hago un poco por libre, especialmente estudiando el órgano, con Modest. Algo menos últimamente, y ahora siento que comienza otra vez la temporada de seguir tocando y estudiando este instrumento. ‘Quiero seguir el ritmo’, sonríe Arol.
¿Cómo es la vida de un estudiante de música?
Es… siempre he pensado en la ESO, en el bachillerato: que es como si lo hiciera doble, dos ESOS y dos bachilleratos. En el bachillerato no tanto, porque no hacía tantas asignaturas, pero en la ESO era como hacer dos. Por la mañana estaba en una escuela y por la tarde en otra, como quien va al fútbol, como quien, no sé, hacer otras cosas, yo y unos amigos íbamos a hacer clases desde otra perspectiva, el Conservatorio, con grupos más reducidos, y era algo que realmente nos apasionaba. (¿Hablas en plural, has compartido este interés?) Sí, con otros compañeros además de música estaba la coincidencia en materias troncales, y también en muchos casos se establece un vínculo con un profesor y unas materias, y un instrumento. Entonces, no es como el estilo del aula con un profesor. Hay más cercanía con los profesores.

Con 17 años debes tener muchos proyectos ¿Te escucharemos, pronto, en un concierto? No sé, el monasterio de Ripoll sería un buen sitio?
He tenido ocasión de tocarlo en celebraciones litúrgicas, pero sí es verdad que hice, en compañía, un concierto en mi pueblo, Torelló. Y aquí en Ripoll siempre se me han abierto las puertas, por lo tanto seguro en el futuro encontramos alguna ocasión.
Recientemente, en la presentación de la grabación que hablamos, el interprete te mencionó públicamente como su sucesor…
(Arol piensa, sonríe) A ver, yo espero que en Modest siga muchos años haciendo música, y aquí en Ripoll; quien sabe, tal vez sí. Es un gran órgano. Sería una oportunidad.
Me pregunto, todo el mundo sabe qué es un órgano. Por lo menos, sabemos que es un instrumento musical. Pero creo que no somos muchas las personas acostumbradas a la música para este instrumento. ¿A qué crees que se debe?
El órgano es un instrumento que está ligado a la liturgia. Esto no quiere decir que no haya auditorios, como el Palau de la Música, que tiene un gran órgano. Pero es verdad que los orígenes, y prácticamente el 80% de los órganos en España, están ligados a la iglesia. No es como un violín que lo puedes encontrar en todos los auditorios. El órgano es un instrumento que muchas veces, si no estás en una iglesia, no tienes oportunidad de escucharlo.
Me gustaría hacer dos preguntas sobre tus preferencias musicales. La primera, sobre qué compositores escuchas, y cuáles prefieres interpretar, qué te apetece más…
Escuchar… no me gusta concretar… Quiero decir, escuchando, siempre intento por ejemplo descubrir nuevos compositores. Y sobre todo que la gente, al preguntar que me aconsejas, qué compositor has descubierto… También pienso que es una gran manera de conocer la música, escuchando. Y en cuanto a interpretar, trato de encontrar las articulaciones de la música antigua, como hace Modest, y por tanto, tocar Francisco Correa de Arauxo, o tocar una fuga de Bach … También me encanta tocar, con trompetas, un François Couperin. Pero sí es verdad que lo que he trabajado más es la música antigua, sobre todo con órganos mecánicos como el de Ripoll.
La segunda pregunta es sobre música contemporánea, pero no para órgano, que también la hay. ¿Escuchas música popular de los siglos XX y XXI – hablo de rock, jazz, pop, swing, hablo de blues, soul, rap… -?
Claro, claro. Me pasa lo mismo que con el órgano, descubrir nuevos artistas, nuevos álbumes que hayan salido. Y de todo. Toda la música es música, puedes sacar detalles de todas partes. (No te quiero pinchar, – sonrío – ¿pero algo más concreto?). Me gustan los musicales, todo lo que sea teatro musical.
Arol, esto no sé si ya está fuera de entrevista, ¿hay algo que quieras explicar y no he preguntado?
(Piensa unos segundos, seguimos con la entrevista). Tal vez que el órgano tiene muchas posibilidades, muchas que el piano no tiene, y algunas desventajas que el piano no tiene. Muchos pianistas no han descubierto el órgano. Siempre que hablo con músicos, con pianistas compañeros del Conservatorio, a menudo acabamos diciendo, ven a tocar el órgano! Igual, a mí, me gustaría descubrir más un piano, y más un clavicémbalo, el órgano está entre medio de los dos. (Son intercambiables?) La base técnica, manual, de dedos, se parece mucho, es decir, por ejemplo hice unos años de piano antes del órgano, pero sí que es verdad que me he encontrado con un amigo pianista que por primera vez toca el órgano y dijo ‘y duele! – (Duele?) No se esperaba que fuera tan diferente. Como dije en la presentación, con un órgano no puedes hacer fortes tanto como en el piano, y esto es un cambio de perspectiva, si vienes del piano.
Esto son cuestiones técnicas que seguro que entiendes que a mí se me escapan, pero las veo realmente interesantes. Muchas gracias Arol.
El reservado del bar-restaurante Pirineo ha sido buen lugar para la conversación. A la mesa se suma Modest Moreno, y seguimos hablando un rato de música, espiritualidad, política, libertad de expresión… un poco de todo. Nos emplazamos con Arol Garcia Rodríguez (que en los días de publicar esta entrevista hace la mayoría de edad) y su maestro a tomar un café un día y seguir hablando. También estudia Ingeniería Matemática en Ciencia de Datos – matemáticas aplicadas a la gestión de grandes volúmenes de datos – en la UPF.

————————————————————————————————————-

Autor: un equipo de periodistas independientes

Josep Marín

SOME RIGHTS RESERVED – CREATIVE COMMONS
Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*