Cannabis, Historia y Cultura

La biotecnología impulsará la industria del cannabis en el siglo XXI y más allá

En los últimos años la investigación sobre el cannabis ha aumentado considerablemente y muchos de los procedimientos de biotecnología que han tenido éxito en el sector agrícola, han sido adaptados al cannabis.

La búsqueda de la alquimia ha estado presente en los sueños de los aventureros durante milenios. En los últimos 10 años la ciencia ha desencadenado una fiebre del oro verde y, si bien las actitudes de las personas son difíciles de cambiar, la ciencia y la biotecnología se han tirado de cabeza en las técnicas de extracción y en los análisis de laboratorio; todo lo cual ha permitido estudiar más de cerca los compuestos de la planta, cambiando el trabajo del cultivador, que ha pasado de ser casual a ser científico.

Ahora sabemos qué es lo que constituye nuestras plantas y podemos elegir qué cepas cultivar para crear nuestras medicinas. Lo único que sigue siendo difícil de determinar son las dosis y, en esto, actualmente avanzamos por ensayo y error. La biotecnología sirve para desarrollar o hacer productos a partir de sistemas y organismos vivientes.

Una buena parte de los éxitos obtenidos en agricultura vienen de diferentes especies del reino vegetal y han sido luego adaptados al mundo del Cannabis; los elementos de mayor interés para breeder y cultivadores han sido: clonación de plantas coníferas herbáceas con regímenes de iluminación controlados, uso de la manipulación química para producir semillas a partir de la autopolinización de una sola planta hembra para garantizar el género femenino y, en los últimos tiempos, el uso de laboratorios que efectúan pruebas de TLC (cromatografía en capa fina) para el análisis de las hojas, GC (cromatografía gaseosa), GLC (cromatografía gaseosa de líquidos) y HPLC (cromatografía liquida de alta resolución), todas finalizadas hacia el estudio de los cannabinoides y a la clasificación de los terpenos.

Aunque el TLC es el método más común entre los breeder para efectuar pruebas sobre las hojas y determinar los niveles de THC y CBD, el HPLC es sin duda el más exhaustivo a la hora de analizar los cannabinoides, pero también los métodos GL y GLC son muy precisos si se realizan correctamente. El tema es que los laboratorios utilizan diferentes criterios para calibrar las máquinas, por lo tanto sigue habiendo discrepancias en los resultados de los test, pero al menos trabajamos con la ayuda de la ciencia. También es verdad que la genética se basa en los números y, por tanto, requiere rigor y una gran cantidad de pruebas que garanticen que cada empresa esté segura de su propia genética.
Durante bastante tiempo el fenotipo y el genotipo eran los únicos indicadores para hacer breeding a través de pruebas de laboratorio previas, pero ahora también el quimiotipo juega un papel importante y este tipo de biotecnología ha permitido poder controlar la creación de una planta especifica para determinadas exigencias. La CBD Crew ha sido la primera seed company basada exclusivamente en pruebas científicas y ha sido capaz de documentar cada paso de su trabajo gracias al soporte de las pruebas HPLC de Canna Fundación. Proyectos de este tipo son cada vez más numerosos alrededor del mundo, ¡algo impensable hace tan solo 10 años!

Una de las razones de este gran avance han sido las normativas que los estados de Colorado y Washington han impuesto a laboratorios y productores con licencia, antes de que estos lanzaran sus productos en el mercado. Hoy en día, las pruebas sobre contaminantes en EE.UU son una obligación, sin embargo no existen en Holanda bajo ninguna forma ni en ningún coffeshop, no obstante los más de 30 años de tolerancia. Es paradójico pero ¡así están las cosas!

El análisis de las plantas en laboratorio ha hecho posible que el mundo del cannabis pasara de la alquimia al reino de la ciencia. Este proceso se ha disparado y los datos e informaciones ya fluyen por todos lados y están siendo recopilados por sitios web, organizaciones, gobiernos y particulares. Las estadísticas poco fiables mencionadas por la policía acerca de los números sobre actividades delictivas e incautaciones sin pruebas de laboratorio, ya son cosa del pasado. Hay al menos 4 organizaciones que procuran conocer la composición genética y los orígenes de las diferentes variedades de cannabis; llevan a cabo este trabajo a partir de diversos puntos de vista y una vez que esté finalizado, el mundo de la ciencia podrá analizar la planta de cannabis y sacar de ella cannabinoides útiles u otros compuestos. La investigación sobre el cannabis ha crecido mucho debido a financiaciones tanto privadas como públicas, previas o posteriores a la legalización o a la autorización de su uso terapéutico.

De todas maneras, lo que si ha cambiado sin que nos diésemos cuenta de ello, es la manera de interactuar en el sector del cannabis, no solamente entre empresas sino también entre cliente y empresa o paciente y empresa.

Podríamos afirmar que hasta hace 10-20 años este sector era individualista, competitivo y privado, mientras que ahora percibimos el potencial de la colaboración. De la misma manera que ha ocurrido con el mundo de la Ciencia Medioambiental, que ha evolucionado pasando de pequeños grupos de científicos a conjuntos de científicos que comparten datos y contribuyen a una visión completa, el sector del Cannabis se desarrolla de forma rápida y se va especializando cada vez más en diferentes ámbitos, eso si, siguiendo la misma linea. Por tanto, en una situación en la que los pequeños grupos de empresas lideres en el sector crecen, es necesario que vayan surgiendo grupos de trabajo especializados ya que el volumen de trabajo de esta pujante industria crece. Se trata de diversos grupos de expertos en: genética, clonaciones, plantación, riego, procesamiento y secado, extracciones, análisis, construcciones de invernaderos y más, todo lo cual ha creado nuevos puestos de trabajo.

Este proceso ha tenido un acelerón gracias a las grandes fincas con una producción continua a lo largo de todo el año, como es el caso de Colorado, Washington, Oregón y Alaska. El uso terapéutico del cannabis ha empezado en los Estados Unidos en 1996 y a partir de entonces, el desarrollo y la aplicación de los diferentes procesos de extracción – con o sin solventes – se ha disparado. Las extracciones con alcohol, como el aceite Rick Simpson, han evolucionado en extracciones con CO2 y gas butano. Las últimas novedades son las extracciones Rosin a partir de cogollos frescos, que están llamando mucho la atención.

Dado que los métodos que hemos citado determinan niveles de resinas con concentraciones de cannabinoides por encima del 50%, su uso en el mundo medicinal, alimenticio y farmacéutico se ha multiplicado por 10. Del mismo modo, el aumento de la producción de Cannabis en todo el mundo – tanto de cáñamo como de variedades ricas de CBD o THC – requiere maquinarias que puedan con el gran volumen de biomasa. Esto hace que se desarrollen otros ámbitos de la industria. La necesidad de maquinarias seguras para el procesamiento y la extracción es fundamental ya que garantizan la eficiencia y el rendimiento.

Aunque en ciertos paises productores las leyes limitan la utilización de ciertos elementos genéticos, es solo cuestión de tiempo para que cambien las normativas, ya que la demanda de mano de obra y los nuevos negocios de import/export empiezan a presionar las autoridades que toman estas decisiones. De esta manera dinero e impuestos seguirán aumentando.

Finalmente, la eficacia del proceso productivo y la disponibilidad de productos de calidad durante todo el año, conllevará el crecimiento y la diversificación de esta industria. Es algo parecido a la idea que ¡no es difícil hacer una tarta de chocolate una vez que conocemos la receta! Lo mismo pasa con el Cannabis: una vez que se seleccionan las plantas – para las distintas exigencias y extracciones – los cultivadores, cosechadores y aquellos que se ocupan de procesarlas, conocerán de antemano las cantidades y las concentraciones presentes en las plantas.

Tan pronto como superemos los prejuicios relativos al Cannabis, esta planta será simplemente una planta más para la agricultura. Los tiempos están cambiando gracias sobretodo a la biotecnología. Estamos aprendiendo de forma rápida y los datos reales sobre los que nos respaldamos nos ayudan mucho, pero comprender todos los aspectos de una planta siempre será un reto.

Al avanzar la tecnología y al expandirse nuestros conocimientos, ¿podremos decir algún día que el Cannabis llegó a la tierra como un don de los dioses?


Por Scott Blakey aka Shantibaba. Breeder de Mr.Nice Seedbank. Es uno de los mayores expertos del mundo en genéticas y semillas de cannabis. Padre de algunas de las cepas más famosas del mundo como White Widow y Super Siver Haze.

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